La Fruta En La Dieta Ayuda A Perder Peso

martes, 10 de abril de 2018

La Fruta En La Dieta Ayuda A Perder Peso

Las frutas son indispensables en nuestra dieta. Junto con las verduras son uno de los grupos de alimentos indispensables si queremos llevar una alimentación saludable al ser ricas en vitaminas, fibra y minerales. Y también es recomendable comer verduras y frutas para bajar de peso y deshacernos de los kilos de más que nos sobran.

Desde la Organización Mundial de la Salud recomiendan comer cada día cinco piezas de frutas y verduras para aportar a nuestro organismo los nutrientes más importantes que necesitamos. A pesar de los beneficios de estos grupos de alimentos para nuestro cuerpo, hemos de tener en cuenta que no todos ellos tienen las mismas propiedades. Si te has propuesto adelgazar comiendo fruta, te contamos cuáles son las más indicadas para ello.

Como decimos, comer fruta ayuda a adelgazar. Pero no todas tienen el mismo valor nutritivo ni ayudan a acelerar nuestro metabolismo ni tienen la misma cantidad de azúcar. De ahí que sea importante conocer cuáles son las mejores frutas para perder peso de manera equilibrada, al aportarnos la energía que necesitamos y que nos ayudan a estar sanos.

Lidiar con los kilos que nos sobran no es fácil. En lugar de que se convierta en una rutina pesada podemos darle la vuelta a la situación y hacer más liviano este propósito. A continuación te contamos cuáles son las mejores frutas para adelgazar.

- La sandía es uno de nuestros aliados para perder peso al estar compuesta en un 90 por ciento de agua, lo que permite quemar grasa rápidamente y evitar que se acumule. Comer una porción de 100 gramos nos aporta sólo 30 calorías y nos tiene saciados durante varias horas. El mejor momento para comer sandía es a media mañana o a media tarde.

- El jugo de limón nos ayuda a limpiar y a desintoxicar nuestro organismo al ser rico en vitaminas B y C, en riboflavina y en minerales como el fósforo y el magnesio. Tomar un zumo de limón por las mañanas eliminamos las toxinas de nuestro cuerpo.

- Las manzanas son otra de las frutas para perder peso. Entre sus ventajas encontramos la posibilidad de consumirlas sin pelarlas, ser ricas en fibras y tener un alto contenido en agua y penas 72 calorías, lo que nos ayuda a mantener una sensación de saciedad durante un largo periodo de tiempo.

-  Los arándanos son las mejores frutas para adelgazar al ser ricos en fibra, lo que ayuda a saciarnos. También son buenos para controlar los niveles de colesterol y benefician nuestra memoria. Una taza de arándanos apenas contiene 83 calorías.

- El plátano es otra de las frutas ideales para bajar peso, al tener apenas 108 calorías, ser rico en enzimas (de manera que se acelera el proceso de digestión). El gran aporte de vitamina B6 ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre en el cuerpo, y también ayuda a prevenir los calambres musculares y regular la presión arterial.

- Por último, puedes tomar pomelo para deshacerte de los kilos de más antes de cada comida para bajar los niveles de insulina en sangre debido a la alta cantidad de agua que contiene. Son una fuerte de proteínas, de vitamina C, de ácido fólico y de potasio. Por su parte, apenas aportan 104 calorías.

Las normas para guardar frutas y hortalizas en la nevera

Si te animas a comer fruta para bajar peso, te recomendamos que apuestes por elegir frutas naturales y frescas, así como evitar en la medida de lo posible combinarlas con ingredientes altos en azúcares o carbohidratos como chocolate o cremas.

¿A dónde va la grasa que quemas cuando haces ejercicio?

domingo, 8 de abril de 2018

¿A dónde va la grasa que quemas cuando haces ejercicio?

Bajar de peso mediante la pérdida de grasa es una meta muy común entre quienes se quieren mantener saludables. Sin embargo, en un tema tan popular incluso los expertos parecen tener concepciones erróneas.

Hacer
ejercicio es clave para bajar de peso, dicen los expertos.

Veamos si eres capaz de acertar en una pregunta que casi 150 médicos, nutricionistas y preparadores físicos respondieron mal.
La pregunta es sencilla: cuando alguien hace ejercicio y pierde peso, ¿a dónde se va esa grasa que perdió?
Tus opciones son:
a) La grasa se convierte en energía o calor
b) La grasa se convierte en músculo
c) La grasa se convierte en dióxido de carbono y agua
Si respondiste a o b, no te preocupes, eres parte de los 147 expertos que también se equivocaron en una encuesta que realizó el científico Ruben Meerman, investigador de la Escuela de Ciencias Biomoleculares de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia.
La respuesta más común fue que la grasa se convierte en energía, el problema es que esto va en contra de la ley de la conservación de la materia, a la cual obedecen todas las reacciones químicas.

En cuanto a la opción b, Meerman aclara que es imposible que la grasa se convierta en músculo.

"Los pulmones son el principal órgano excretor de la grasa", dice Meerman.
La respuesta correcta es la c, lo cual convierte a los pulmones en "el principal órgano excretor de la grasa", según explica Meerman en un estudio publicado en la revista British Medical Journal, en 2014.
"El agua que se forma puede ser expulsada a través de la orina, las heces, el sudor, el aliento u otros fluidos corporales".
"Si pierdes 10 kilos de grasa, 8,4 kilos se expulsarán a través de los pulmones y los 1,6 kilos restantes se convertirán en agua", escribió Meerman a mediados de marzo en el portal The Conversation.
"En otras palabras, prácticamente exhalamos todo el peso que perdemos".

¿Por qué los médicos estaban equivocados?


De los 150 expertos encuestados, solo 3 respondieron correctamente.
Meerman condujo su encuesta entre especialistas australianos, pero según le cuenta a BBC Mundo, ha encontrado la misma concepción errónea en Estados Unidos, Reino Unido y varios países europeos.

"Perder peso requiere desbloquear el carbono almacenado en las células de grasa", asegura Meerman.
"La forma en la que actualmente las universidades enseñan el metabolismo se centra exclusivamente en la energía en la molécula que se metaboliza", le dice Meerman a BBC Mundo.
Meerman se refiere a esto como el "mantra de energía que entra-energía que sale". En su estudio, menciona que los cursos de bioquímica en las escuelas se enfocan mucho en la producción de energía.

Exhalar la grasa


Las conclusiones de Meerman se basan en que además de las comidas y bebidas que ingerimos, también debemos tener en cuenta el oxígeno que inhalamos.
Por ejemplo: si a tu cuerpo ingresan 3,5 kilos de comida y de agua, más 500 gramos de oxígeno, en total son 4 kilos que deben volver a salir.
"De lo contrario, ganarás peso", escribe Meerman.

Salir
a caminar, cocinar o barrer, triplica el ritmo del metabolismo.
Según él, "perder peso requiere desbloquear el carbono almacenado en las células de grasa". Al respirar producimos carbono, entonces, ¿si respiramos más, perderemos más de esa grasa convertida en carbono?
"Desafortunadamente no", escribe Meerman. "Respirar más de lo necesario solo causará hiperventilación, lo cual solo te causará mareo o un desmayo".
"La única manera de que conscientemente puedas aumentar la cantidad de dióxido de carbono que produce tu cuerpo es moviendo los músculos".

"Cualquier dieta que suministre menos combustible del que quemas, logrará que el truco funcione".
Además de hacer ejercicio, Meerman menciona otras formas en las que producimos dióxido de carbono. Por ejemplo, una persona de uno 75 kilos produce unos 590 gramos de dióxido de carbono en estado de reposo.
"Ninguna píldora ni poción que puedas comprar podrá aumentar esa cifra", aclara Meerman. Al momento de quedarse dormido, una persona exhala unos 200 gramos de dióxido de carbono. Por su parte, el solo hecho de pararse y vestirse hace que se duplique el ritmo del metabolismo. Salir a caminar, cocinar o barrer, lo triplica.
Así, según Meerman, la clave para perder peso está en "comer menos y moverse más". "Cualquier dieta que suministre menos combustible del que quemas, logrará que el truco funcione", concluye.

Bajar de peso: El tamaño importa

jueves, 15 de marzo de 2018

Bajar de peso: El tamaño importa

A riesgo de ignorar las enseñanzas de tu mamá, olvídate de eso de terminar todo lo del plato. Mejor usa estos trucos para asegurarte de que no estás comiendo en exceso ahora que nadie te vigila.

1. VASOS

Regálale a alguien los de whisky porque, según un estudio, servimos un 19 por ciento más de bebida en los vasos anchos y bajos que en los altos. Nuestro cerebro se fija más en la altura que en el grosor, así que no percibimos los va- sos bajos tan llenos.

2. CUCHARAS

Puede que con un cucharón gigante ganes tiempo al servir, pero también podrías subir de peso. Un estudio ha concluido que las personas que utilizaron cucharas de 100 ml comieron un 15 por ciento más que las que usaron otras de 60 ml.

3. TAZONES

La ciencia ha demostrado que puedes perder más peso si comes en tazones de cerámica que en los de cristal. Según una investigación, las mujeres que utilizaron un tazón transparente comieron un 71 por ciento más que las que emplearon opacos.

4. VELAS

Cuidado con las cenas bajo esta luz tenue. La gente suele tardar más en las comidas y, consecuentemente, consumir de más, según el catedrático de la Universidad Cornell, Brian Wan- sink, experto en conductas de los consumidores.

5. DECORACIÓN

Un tazón de manzanas verdes (o chocolates de menta) es ideal para el centro de la mesa, ya que un estudio aseguró que las personas con sobrepeso que las olieron antes de comer perdieron algunos kilos porque engañaban al cerebro.

6. MÚSICA

A riesgo de ignorar las enseñanzas de tu mamá, olvídate de eso de terminar todo lo del plato. Mejor usa estos trucos para asegurarte de que no estás comiendo en exceso ahora que nadie te vigila. POR BLAKE MILLER Comer en silencio puede resultar extraño, pero ayuda. Un estudio ha demostrado que el ruido de fondo puede afectar a nuestra percepción de los sabores. Así que cuantas menos distracciones, más saboreas y menos comes. ¿Cenas fuera? ¡Aléjate del grupo musical!

6 Pasos Hacia la Perdida de Peso


1. AÑADE PESAS AL CARDIO

Para bajar una buena cantidad de peso, necesitas la combinación de ejercicio aeróbico con entrenamiento de fuerza. “Un entrenamiento regular de resistencia puede acelerar tu metabolismo basal en un 15% y es clave involucrar múltiples grupos musculares. Hablamos de hacer sentadillas, desplantes, dominadas y peso muerto.

2. ENTRADA VEGETAL

Si vas a salir a comer, revisa de antemano el menú para que tomes una mejor decisión a la hora de ordenar. “Opta por entradas a base de vegegetales. Alimentaras tu flora instestinal y te llenaras de fibra, lo que significa que como resultado, absorberás menos calorías de almidones y grasa.

3. BUSCA EL EXTERIOR

La investigación indica que ponerte en el contexto de un ecosistema más amplio, simplemente estar fuera, puede mejorar la confianza y ayudar a tomar decisiones más acertadas. Todo tiene que ver con la necesidad humana de mantener un lugar en la naturaleza, lo cual, con el tiempo, te ayudará a sentirte más saludable y feliz. Lleva tu abrigo.

4. FOTOS INSTANTÁNEAS

“Si tienes una meta de pérdida de peso, ten fotos a la mano para motivarte a seguir el buen camino”, sugiere Kenny. Cuando se trata de perseguir metas, visualizarlas es importante. Puede ser una foto tuya en un peso más saludable, inspiración por parte de tu atleta favorito o un outfit que quieres usar cuando alcances tu meta.

5. DILE QUE SÍ A LOS BOCADILLOS INTELIGENTES 

Es un hecho: pequeños gustos te ayudan a no sentirte restringida, así que permítete diariamente comer un poco de algo que ames (trata de que sean unas 150 calorías). ¿Por qué? Este tipo de moderación es la diferencia entre una ‘dieta’ y un estilo de vida que puedes mantener por siempre.

6. DESHAZTE DE LOS EXTRAS 

Crema para el café, un par de cócteles, todas esas cosas que acompañan a la comida suman. “Azúcar añadida o endulzantes afectan tu flora intestinal de forma que te vuelves más proclive a subir de peso (o menos proclive a perderlo)”, asegura Toribio-Mateas.

El Mejor Consejo Del Mundo Para Perder Peso

El Mejor Consejo Del Mundo Para Perder Peso

Luego de muchas ediciones, nos gusta pensar que sabemos distinguir los mitos de la realidad sobre la pérdida de peso. Aquí te compartimos los más sabios consejos para incinerar grasa, respaldados por expertos y probados por mujeres reales. ¿Te interesa? ¡Vamos!

1. DESHAZTE DE COMIDAS PROVOCATIVAS

Puede que sean Doritos, barritas caseras de cereal o esa porción extra (o siete) de papas fritas con queso; sea cual sea tu veneno, eliminarlo del panorama es una buena idea, sobre todo si tiendes a comerlo de más o a atascarte con él. Cambiar la configuración de tu refri puede parecer demasiado simple para ser verdad, pero la nutrióloga Karen Beck asegura que funciona: mueve los alimentos que te dan energía y que sabes que te hacen bien a los estantes más visibles y manda lo no saludable al fondo. Mientras lo haces, limpia la cocina. Una investigación de la Universidad Cornell encontró que la gente que tiene comida chatarra a la vista (como galletas en un frasco) pesó en promedio 12 kilos más que las personas que la tienen guardada. Recuerda, de la vista nace el amor.

2. AÑADE FIBRA + GRASA

Hay una razón por la que esta poderosa combinación funciona. La fibra se expande en tu estómago y también necesita tiempo para ser digerida, lo que significa que te sentirás satisfecha por más tiempo, así que enfócate en alimentos cargados de fibra como granos enteros, vegetales o fruta (no jugo). Grasas saludables como el aceite de oliva o de nuez –con moderación– añaden sabor, energía y ayudan a tu cuerpo a absorber los nutrientes. “Carbohidratos, semillas, legumbres y lentejas son tu mejor opción, pero trata de incluir carbohidratos complejos como arroz integral, papas o pan de centeno en seis comidas por semana”, sugiere Miguel Toribio-Mateas, neurocientífico experto en nutrición.

3. 1,5

Tratando de protein (la cual ayuda a crear músculo y quemar grasa), es la cifra magica que debes perseguir, si eres una usuaria regular de las pesas. Para conoce la cantidad exacta, multiplica tu peso por 1,5 y come al menos esa cantidad de gramos de proteína al día, dividida equitativamente en tus alimentos.

4. COME TRES COMIDAS COMPLETAS

Comer sin parar es bueno para las vacas, no tanto para los humanos. Apégate al modelo tradicional de desayuno, comida y cena, suplementado con un snack por la mañana y otro por la tarde, si te sientes particularmente hambrienta, para asegurarte que tus hormonas se mantengan balanceadas y evites que algo de apetito se convierta en un atracón. A pesar de lo mucho que se recomienda comer cinco o seis veces al día, en vez de solo tres, la investigación ha demostrado que esto no le funciona a todo el mundo.

5. REEVALUA TUS PORCIONES

“Estudios han demostrado que la mayoría de las personas a dieta subestima cuánto come”, asegura Filip Koidis, fundador de W1 Nutritionist. Herramientas y gadgets pueden ayudarte pero tienes a la mano, literal, la manera más simple. “Trata de que tu porción de proteína sea del tamaño de la palma de una mano; una de vegetales, de la dimensión de tu puño; la de carbohidratos, los que quepan en tu mano en forma de copa; y la de grasa, de la medida de tu pulgar. ¡Buen provecho!

6. SUDA CERCA DE CASA

Ha er ejercicio en tu propio espacio no únicamente ahorra tiempo, también es más fácil acomodar algo de actividad en los cinco minutos que tienes libres. Recuerda, un par de minutos de ejercicio son mejores que nada. Haz algo de Tabata o entrena subiendo las escaleras del trabajo, o poniéndote de pie durante 10 minutos cada hora, todo suma. Además, la investigación ha comprobado que solo 15 minutos al día pueden añadirle años a tu vida.

7. LLEVA REGISTRO

Haz un diario de entrenamiento y comida, anota cómo entrenaste y comiste (sí, esa barra de cereal que ingeriste mientras estaba lista la cena, cuenta), así podrás ver cómo vas con tus metas. Una investigación publicada en el American Journal Of Preventive Medicine demostró que un diario alimenticio puede duplicar los esfuerzos de una persona a dieta. “Sentarte y pensar sobre lo que vas a comer y por qué pretendes consumirlo, significa que no te alimentarás por impulso, sino con intención controlada y positiva”, asegura Kenny. Y disfrutarás cada bocado de manera consciente.

Receta Saludable: Crema de Tomate Rostizado

Receta Saludable: Crema de Tomate Rostizado

INGREDIENTES:

Tomate • Cebolla • Ajo • Leche • Crema para batir • Concentrado de pollo • Mantequilla

GUARNICIÓN:

Tomate cherry • Queso de cabra • Brote de albahaca • Papel de tinta de calamar • Polvo de cebolla

MODO DE PREPARACIÓN:

1. Corta los tomates y la cebolla de forma uniforme. Limpia el ajo.
2. Pon en una olla y hornea a 260 °C, hasta que queden rostizados; es decir, que las capas de los tomates y las cebollas se vean tostadas. Retira del horno y reserva.
3. Calienta una olla con mantequilla.
4. Agrega lo rostizado y dejar sofreír por unos minutos.
5. Añade la crema para batir y la leche. Deja a fuego medio hasta lograr el hervor. Una vez hecho esto, cocina a fuego bajo durante cinco minutos, aproximadamente. Sazona, retira del fuego, licúa y  sirve caliente.

MONTAJE:

1. Pon una sartén a fuego medio con un poco de aceite vegetal. Cuando esté caliente, añade los tomates cherry y tuesta sin dejar de mover. Una vez tostados, retira, pártelos y reserva.
2. Pon los tomates partidos dentro de un plato hondo, agrega el queso de cabra en trozos pequeños sobre toda la base, así como los brotes de albahaca y el papel de tinta de calamar, y espolvorea un poco de polvo de cebolla en la orilla. Por último, monta el plato en su base y sirve la crema en un recipiente.

Comida Saludable: Ensalada de Rucula

Comida Saludable: Ensalada de Rucula

INGREDIENTES:

Rúcula • Naranja • Rábano • Cebolla morada • Tomate • Nuez confitada • Palta (láminas) • Vinagreta de aceite de olivo y limón • Sal fina • Polvo de cebolla

INGREDIENTES VINAGRETA:

Aceite de oliva • Limón sin pepas • Sal • Pimienta (en molino) • Agua Se mezclan todos los ingredientes hasta emulsionar. Reserva.

MODO DE PREPARACIÓN:

1. Lava, desinfecta y limpia la rúcula, quitándole parte de los tallos más gruesos.
2. Limpia la naranja, únicamente  la cáscara, y retira las pepas con ayuda de un cuchillo mondador. Reserva.
3. Corta el rábano en rebanadas delgadas, en forma de triángulos. Reserva para después.
4. Parte la cebolla morada en julianas, quitándole un poco de la cutícula. Reserva.
5. Corta la palta en cuartos y luego en láminas. Reserva.
6. Parte un tomate por la mitad y corta en forma de gajos.
7. Confita la nuez con un poco de azúcar y agua.

MONTAJE:

1. Pon la rúcula en un bowl de acero y mezcla con el aderezo. Agrega un poco de sal fina y monta en el plato en forma diagonal, sin perder altura.
2. Acomoda los gajos de tomate a lo largo, a los costados de la ya aliñada rúcula.
3. Sobre la rúcula, también a lo largo, pon las rebanadas de rábano, la naranja, la palta y la cebolla.
4. Por último, esparce un poco de la nuez confitada y el polvo de cebolla.